CÓMO SIMULAR ÓXIDO

Desde el blog de El taller de oplatan nos traen este maravilloso tutorial de como hacer efecto óxido en nuestras miniaturas.

Hoy vamos a dejar las técnicas a un lado y os voy a mostrar las formas que yo conozco para representar el efecto de óxido en las miniaturas, estos truquitos se pueden aplicar también al efecto de desgaste, solo que hay que aplicar algún paso más que ya explicaré en otro post.

Tenemos varias formas de conseguir un efecto de óxido en una superficie, podemos hacerlo a pincel, con enmascaramientos mediante un aerógrafo o con pigmentos, si os soy sincero pocas veces he tenido la ocasión de lucir este efecto en mis ejércitos, pero en escenografía o en miniaturas de concursos sí que tiene bastante uso.

Hay que tener muy presente una cosa, el óxido actúa de forma muy diferente en función del metal que queramos representar, por ejemplo el hierro y el acero al oxidarse se recubren de una capa marrón anaranjada que acaba por destrozar el metal, mientras que el cobre se recubre de una capa verde que lo protege manteniendo el metal intacto pero cambiando por completo su color.

En otros muchos casos los metales al oxidarse solo pierden su brillo y se vuelven de un color mate como por ejemplo el aluminio, el bronce, la plata y el oro, por lo que si queremos representar un tipo concreto de metal habría que mirar imágenes en google para seleccionar los tonos adecuados.

Un detalle importante a la hora de representar el óxido es tener muy claro qué tipo de metal vamos a usar y empezar a partir de ahí, normalmente el óxido más vistoso (y el más usado) es el del hierro o acero que es el que voy a usar yo como ejemplo.

OXIDO A PINCEL

Esta es la forma más simple de pintar el efecto de óxido, para empezar ponemos una capa base de Sombra Tostada de Vallejo, una vez se haya secado cogemos un pincel viejo y le aplicamos un punteado de Bestial Brown y otro de Vermin Brown de Citadel para darle luces, es importante que el punteado sea lo más aleatorio posible para que quede realista.

Después hay que darle un par de punteados de Troll Slayer Orange de Citadel para representar las partes más oxidadas de la superficie (o en nuestro caso, la espada), para representar el óxido y no una simple superficie marrón lo que yo hago es darle un punteado de metalizado para hacer ver que ciertas partes aún no se hayan oxidado del todo.

Para acabar basta con darle un suave lavado de tinta Devlan Mud de Citadel para matar los brillos del metal y que toda la superficie se quede con el mismo tono marrón, en el caso de que os hayáis pasado con el metal lo que suelo hacer yo es darle un último punteado naranja por encima, el resultado de este proceso sería el siguiente:

Aunque parezca una tontería yo recomiendo que a la hora de hacer el punteado para el óxido pongáis un poco de pintura en la paleta y que esperéis un poco a que se empiece a secar y se espese, con esto lo que conseguimos es que la pintura se apelotone más en las zonas punteadas y que parezca que tiene algo de textura.

ENMASCARAMIENTOS

Otra de las formas de hacer un buen efecto de óxido es la de ayudarse de los enmascaramientos para darle un efecto mucho mejor que con el pincel ya que el desgaste es mucho más realista, el problema de este procedimiento es que es exclusivo para el aerógrafo, ya que no podemos usar pincel si no queremos cargarnos las máscaras que le pongamos.

Lo engorroso de este tema es que hay que pintar toda la superficie con el esquema del óxido que queramos (en mi caso el que os explico arriba), solo que esta vez en vez de pincel yo os recomiendo que uséis un trozo de esponja para hacer el punteado, cubrís mucha más superficie y queda mejor en piezas grandes.

Una vez tenemos la superficie pintada solo queda decidir qué tipo de máscara usar, la más barata (y la mejor para mi gusto) es la de la sal de cocina, aunque yo os voy a enseñar las dos que conozco, la de sal y la de máscaras líquidas que venden ciertas marcas de pinturas.

En los dos ejemplos he pintado primero las superficies y luego solo les he dado una capa base de color para que se vea el resultado, pero lo suyo sería darle algún retoque para ensuciar más la zona oxidada o ponerle chorretones de mugre con una fina línea de tinta o realizar un leve punteado si veis que los desconchones quedan un poco forzados, etc.

MÁSCARA LÍQUIDA: Esta máscara tiene como ventaja que puedes aplicarla donde tú quieras y sobretodo, de la forma que tú quieras, por lo que es muy recomendable para hacer rasguños y manchas en recovecos donde la sal no entra, la forma de aplicarla es sencilla, basta con aplicarla con un palillo o un pincel muy viejo que no sirva para nada (ya que si esta máscara se seca en las cerdas puedes despedirte del pincel).

Debido a lo pegajosa que es no se puede usar un pincel a la hora de pintar, ya que se levantaría con cada pasada, por lo que si usamos aerógrafo no nos dará ningún problema a la hora de aplicar color y luces.

Para retirarla basta con pasar un bastoncillo de oídos o una servilleta sobre la superficie con firmeza, no os preocupéis por las marcas que pueda dejar, ya que ha sido diseñada para que al más mínimo roce se suelte sin dañar nada la superficie que hemos cubierto.

Al margen de este post, esta máscara es muy útil para tapar zonas determinadas a la hora de pintar con aerógrafo, por lo que si tenéis uno yo os recomiendo que os hagáis con un botecito de estos, que nunca está de mas tenerlo.

SAL DE COCINA: Aunque parezca increíble, la sal es una de las mejores máscaras que podemos usar para representar desconchones, daños de combate u óxido en las superficies. Su aplicación es bien sencilla, una vez hayamos terminado de pintar la zona a tratar hay que esperar a que se seque del todo, después le pasamos un pincel con mucha agua por toda la zona y espolvoreamos sal.

El agua hace que la sal se pegue en la superficie y no se caiga fácilmente, una vez hemos puesto la sal hay que esperar a que el agua se seque del todo antes de pasar el aerógrafo por encima si no queremos aguar la mezcla y cargarnos el procedimiento.

 

Una vez se ha secado la capa del aerógrafo por completo toca quitar la capa de sal, esta se caerá sola si usamos un pincel grande o una servilleta, pero es posible que no toda la sal se vaya a la primera pasada, por lo que es muy recomendable ponerla debajo de un grifo con agua, con esto no hay sal que se resista, y con suerte parte de la pintura se irá dando un aspecto aún más roñoso.

El resultado de usar esta máscara lo podéis ver en la siguiente imagen, como se puede apreciar las zonas oxidadas parecen mucho más reales que las que hemos hecho con la máscara líquida y sobretodo es mucho más fácil, aunque hay que esperar mucho más a que todas las capas se sequen bien.

PIGMENTOS

Otra de las posibilidades a la hora de hacer óxido es mediante el uso de pigmentos, aunque más que un procedimiento en sí yo lo veo como un complemento a cualquiera de las tres formas de hacerlo que os he enseñado, ya que los pigmentos ensucian la zona y esto le puede dar más realismo al óxido.

Bastaría con darle un par de pasadas a la superficie y los pigmentos se encargarían de adherirse a los recovecos y zonas más prominentes de la pieza para simular un pequeño óxido en zonas pequeñas.

Estos serían los procedimientos más básicos a la hora de representar el óxido en las miniaturas, ahora solo os queda probarlo y experimentar.

¡Espero que os haya servido, un saludo artistas!
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