Pathfinder: El juego de cartas

En nuestro grupo de juego cada vez está más complicado jugar a rol. Los compromisos cada vez nos lo ponen más difícil, sobre todo cuando esos compromisos tienen menos de dos años y lloran mazo. Unido a esto, también tenemos una situación en la que algunos miembros del grupo han jugado tanto a DnD -con otros grupos de juego, lo cual es una puesta de cuernos en toda regla-, que lo tienen quemado, por lo que cuando quedamos venimos optando por jugar a otros juegos.

Es por eso que me puse a buscar juegos de mesa con los que pudiese jugar en solitario, para matar el gusanillo entre sesión y sesión de juego -quedamos una vez al mes, algo a todas luces escaso-. Buscando di primero con el Mage Knight y después el que nos ocupa hoy, Pahfinder: El juego de cartas.

Este juego es metadona pura para jugadores de rol frustrados que no podemos quedar todo lo que nos gustaría. No es rol, por supuesto, pero sí tiene mucho del aroma de una partida de Dungeons & Dragons con las clases típicas, “hojas de personaje” -en realidad deberíamos decir “cartas de personaje”, villanos, monstruos, combates, tesoros, armas… por tener, tiene hasta un sistema de juego basado en dados de rol –todos menos el d20-.

Las mecánicas son bastante sencillas y se pillan en la primera partida. Como se trata de un juego de cartas, todo lo que acontece en la partida está representado por las mismas, desde las localizaciones hasta los enemigos pasando por nuestro equipo.

Para empezar, cada personaje contará con un mazo inicial de 15 cartas que representan sus “posesiones”, tales como armas, armaduras, conjuros y objetos. Este mazo de personaje representa también los puntos de vida, de tal forma que si en un momento tenemos que robar una carta y no nos quedan, estamos muertos. Cada uno tiene como límite un número variable de cartas en su mano, indicado en su perfil, que varía entre 4 y 6.

Por otro lado hay una serie de localizaciones que tendremos que ir explorando. Estas están compuestas por 10 cartas de distintos tipos, según lo que indica la localización. Estos tipos pueden ser Monstruos y Barreras, contra las que nos tendremos que enfrentar, y Armas, Armaduras, Conjuros, Objetos, Aliados y Bendiciones, que nos ayudarán. En cada turno podremos explorar una localización, que no es otra cosa que dar la vuelta a la primera carta y enfrentarnos a ella.

Entre estas localizaciones siempre hay oculto un Villano y sus Esbirros, elegidos y barajados de tal forma que no sabemos dónde están. El objetivo del juego es localizar al Villano y acabar con él antes de que se cumplan 30 turnos de juego. Si le pillamos y no tiene dónde huir, ganamos. Si por el contrario se acaban los 30 turnos hemos perdido, pero lo podremos volver a intentar porque no estamos muertos -estamos de farranda-.

Huelga decir que a mí el juego me ha gustado. También ha gustado, y bastante más, en nuestro grupo de juego, hasta tal punto que con motivo de una escapada friki de fin de semana, nos pasamos todo el rato jugando al mismo, superando aventuras y avanzando niveles, y a pesar de mi insistencia me despreciaron un Zombicide que también llevé para la ocasión.

Por último, aquí hay un vídeo de FrikiGuias muy chulo que servirán para pillar el juego mucho mejor de como lo he explicado yo.

Anuncios

Las Mansiones de la Locura – Presentación

Para los que no conozcais “Mi juego del Mes” es un fantástico blog de juegos de mesa donde cada mes se centran en un juego, explicando con varios videos las reglas del juego y despúes colgando una partida de prueba para explicarlo mejor.

Vamos a empezar a compartir con vosotros algunos videos, empezando con el juego “Las Mansiones de la Locura”